EL SANTO ROSARIO

 Se compone de cinco Misterios Gozosos:  (lunes, jueves ); cinco Misterios Dolorosos:  (martes, viernes ); cinco Misterios Gloriosos:  (miércoles, sábado, domingo ). Se inicia recitando el Credo ; y se concluye con Salva Regina ; después de cada Misterio, se ruega:  Jesús, perdona nuestras culpas… 

Creo:   Yo le creo en Dios, Padre omnipotente, creador del cielo y de la tierra; y en Jesús Cristo, su único Hijo, nuestro Dios, el que fue concebido por Espíritu Santo, nació de Maria Virgo, padeció bajo Ponzio Pilatos, fue crucificado, murió y fue enterrado; descendidas a los avernos; el tercer día resucitó de muerte; subió al cielo, se sienta a la derecha de Dios Padre omnipotente; del vendrá a juzgar los vivos y los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los san, la remisión de los pecados, la resurrección de la carne, la vida eterna. Amén. 

“Jesús, perdona nuestras culpas , presérvanos del fuego del infierno y puerta en cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de tu Misericordia.”

Hola, Regina,  madre de misericordia, vida, dulzura y nuestro esperanza, hola. A ti recurrimos, desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos gementi y llorantes en este valle de lágrimas. Orsù pues, nuestro avvocata, nos dirige a los ojos tu misericordiosos. Y nos enseñas, después de este destierro, Jesús, el fruto bendito de tu seno. O clemente, o piadoso, o dulce Virgo Maria.

 Misterios Gozoso

            Primo Misterio:  La anunciación.   El ángel le dijo: “No temer, Maria, porque has encontrado gracia cerca de Dios. He aquí concebirás a un hijo, lo darás a la luz y lo llamarás Jesús. Será grande y llamados a Hijo de lo empinado; el Señor Dios le dará el trono de Davide su padre y reinará para siempre sobre la casa de Giacobbe y su reino no tendrá fin.” Entonces Maria dijo: “Eccomi, es me la valga del Dios, ocurra de mí lo que has dicho.”  (Lc 1,30-33,38).  “Y beatos quien que ha creído en el cumplimiento de las palabras del Dios.”  (Lc 1,45).   Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre. Jesús, perdona nuestras culpas…

           Según Misterio:  La visita a Elisabetta y al ruego del Magnificat.  Maria salió de viaje hacia la montaña y alcanzó de prisa una ciudad de Judea. Entrada en la casa de Zacarías, Elisabetta saludó. Apenas Elisabetta hubo oído el saludo de Maria, el niño le asustó en el regazo.  (Lc 1,39-41)  “mi alma magnifica al Dios. Grandes cosas me ha hecho en mí lo omnipotente. Como les prometió a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre.”  (Lc 1,46, 49,55).  Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre.   Jesús, perdona nuestras culpas… 

           Tercer Misterio:  El nacimiento de Jesús.   Maria dio a la luz a su hijo primogénito, lo envolvió en fajas y lo depuso en un pesebre, porque no nos fue puesto por ellos en el hotel. El ángel les dijo a los pastores: “No teméis, os anuncio he aquí una gran alegría, que será de todo el pueblo: os ha nacido hoy en la ciudad de Davide un salvador, que es el Cristo Dios. Este por vosotros la señal: encontraréis un niño envuelto en fajas, que yace en un pesebre.”  (Lc 2,7,10-12).  En este se ha manifestado el amor de Dios por nosotros: Dios ha mandado su unigénito Hijo en el mundo, porque nosotros tuviéramos la vida por él. (Los Gv 4,9).  Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria Padre Jesús, perdona nuestras culpas…

           Cuarto Misterio:  La presentación de Jesús al Templo.   “Fueron capacitado el niño a Jerusalén para ofrecerlo al señor, como es escrito en la ley del Dios.”  (Lc 2,22-23).  Por este, entrando en el mundo, Cristo dice: “Tú no has querido de ello sacrificio ofrecido de ello, un cuerpo en cambio me has preparado Entonces he dicho: He aquí, yo vengo, - ya que de mí está escrito en el rollo del libro–para hacer, o Dios, tu voluntad.”  (Judíos 10, 5-7).   Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre. Jesús, perdona nuestras culpas…  

           Quinto Misterio:  Jesús chico, hallado en el Templo.   Después de tres días lo encontraron en el Templo, sentado entre los médicos, mientras los escuchó y los interrogó. Al verlo quedaron se asombrados y su madre le dijo: “¿Hijo, por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo, angustiados te buscamos.” Y él contestó: “¿Por qué, me buscasteis? No supisteis que yo tengo que ocuparme de las cosas de mi el Padre?.” Pero ellos no comprendieron sus palabras.  (Lc 2,46,49-50).  Tendiendo la mano hacia sus discípulos dijo: “He aquí mi madre y he aquí mis hermanos; porque quienquiera hace la voluntad del Padre mío que está en cielo, éste es por mí a hermano, hermana y madre.”  (Mt 12,49-50).  Nuestro padre, 10 Ave Maria, Gloria. Jesús perdona nuestras culpas…

 Misterios Doloroso

           Primo misterio:   La agonía del Getsemani.  Jesús les dijo: “Mi alma es triste hasta la muerte. Quedáis aquí y veláis.” En fin ido adelante un po, se echó al suelo y rogó que, si fuera posible, pasara de él aquella hora. Y dijo: “¡Abba, Padre! ¡Todo es posible a ti, aleja de mí esta copa! Pero no lo que yo quiero, pero lo que te quieres.”  (Mc 14,34-36)  “no necesitó sino el Cristo soportara estos sufrimientos para entrar en su gloria?” (Lc 24,26).   Nuestro padre, 10 Ave Maria, Gloria al Padre. Jesús, perdona nuestras culpas… 

           Según Misterio:  La flagelación.   Les dijo Pilatos: “Que haré pues de Jesús llamado el Cristo?.” Todos le contestaron: “Sea crucificado!” Entonces Barrabás les concedió y, después de haber hecho flagelar a Jesús, lo entregó a los soldados porque fuera crucificado.  (Mt 27,22-26)  “me ha querido y le ha dado mismo por mí.”  (Gal 2,20).  Nuestro padre, 10 Ave Maria, Gloria al Padre. Jesús perdona nuestras culpas…  

           Tercer Misterio:  La coronación de espinas.   Entonces los soldados del gobernador condujeron Jesús en el pretorio y le reunieron alrededor toda la corte. Lo desvestido, él pobre encima un manto escarlata y, entrelazada una corona de espinas, se la pusieron sobre el jefe, con una caña en la derecha; luego mientras se arrodillaron delante, lo escarnecieron: “Hola, rey de los judíos!.” Y escupiéndole encima, le sacaron de mano la caña, y lo golpearon sobre el jefe.  (Mt 27,27-30).  Hombre de los dolores que bien conoce el padecer. Maltratado, se dejó humillar y no abrió su boca; fue como cordero partidario al matadero.  (Isaías 53, 3-7).  Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre. Jesús, perdona nuestras culpas…

           Cuarto Misterio:  El “Calle Crucis.   Mientras lo condujeron fuera, cogieron a un cierto Simón de Cirène que les vino del campo y él pobre encima la cruz de llevar detrás de Jesús.  (Lc 23, 26).  “Quién no entrega la misma cruz y no viene detrás de mí, no puede ser mi discípulo.”  (Lc 14, 27).  Nuestro padre, 10 Ave Maria, Gloria. Jesús, perdona nuestras culpas…  

           Quinto Misterio:  Crucifixión y muerte de Jesús.  Jesús, sabiendo que cada cosa ya fue cumplida, dijo para cumplir la Escritura: “Tengo sed.” Hubo allí una maceta llena de vinagre; pusieron por tanto una esponja mojada de vinagre encima de una caña y se la acercaron a la boca. Y después de haber recibido el vinagre, Jesús dijo: “Todo es cumplido!.” Y, bajado al jefe, exhaló.  (Gv 19, 28-30).  El Cristo Jesús le desvistió mismo, asumiendo la condición de sirvo y poniéndose parecida a los hombres; aparecido en forma humana, le humilló mismo haciéndose obediente hasta la muerte y a la muerte de cruz.  (Filippesi 2,7-8).   Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre.   Jesús, perdona nuestras culpas…  

   Misterios Glorioso

            Primo Misterio:  Jesús ha resurgido.  El ángel les dijo a las mujeres: “¡No tengáis miedo, vosotros! Sé que buscáis a Jesús el crucifijo. No está aquí. Y resurgido, como dijo: venís a ver el lugar donde fue depuesto. Pronto, vais a decirles a sus discípulos. Y resucitado por los muertos y os precede ahora en Galilea; allá lo veréis. Yo os lo he dicho he aquí.” (Mt 28,5-7).  Os he transmitido pues, ante todo, aquél que también yo he recibido: qué es decir Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, fue enterrado y es resucitado el tercer día según las Escrituras.  (1Cor. 15,3-4).   Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre. Jesús, perdona nuestras culpas… 

           Según Misterio:  La Ascensione de Jesús.  El Señor Jesús, después de haber hablado con ellos, fue asumido en cielo y sedette a la derecha de Dios.  (Mc 16,19).  Ellos, después de lo haber adorado, volvieron a Jerusalén con gran alegría.  (Lc 24,52).  “He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta al final del mundo.”  (Mt 28,20).  Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Ensálcenla Padre. Jesús, perdona nuestras culpas…

           Tercer Misterio:  El regalo del Espíritu Santo.   Vino a la improvisación del cielo un estruendo, como de viento que se abate gallardo, y llenó toda la casa donde se encontraron. Les aparecieron lenguas como de fuego que se dividieron y se posaron sobre cada uno de ellos; y ellos fueron todo lleno de Espíritu Santo y empezaron a hablar como en otras lenguas el Espíritu les dio el poder de expresarse.  (Actos 2,2-4).  Y bien por vosotros que yo vaya, porque, si no voy, no a os vendrá al Consolador; pero cuando haya ido, os lo mandaré.  (Gv 16,7).  Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre. Jesús, perdona nuestras culpas… 

           Cuarto Misterio:  La asunción de Maria al Cielo.   En el cielo apareció luego una señal grandiosa; una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y sobre su jefe una corona de doce estrellas.  (Ap 12,1).  Si pues habéis resurgido con Cristo, buscáis allá arriba las cosas de, dónde Cristo se encuentra se sentado a la derecha de Dios; pensáis allá arriba en las cosas de, no a las de la tierra. Vosotros en efecto habéis muerto y vuestra vida ya es escondido con Cristo en Dios.  (Colos 3,1-3).  Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre.   Jesús, perdona nuestras culpas…

           Quinto Misterio:  La coronación de Maria Regina del Cielo y la tierra. “En la casa de mi el Padre hay muchos apuestas. Si no, os lo habría dicho. Yo voy a prepararvos un sitio.”  (Gv 14,2).  Sabemos que cuando él se haya manifestado, nosotros seremos parecidas a él, porque lo veríamos tal como él es.  (Los Gv 3,2).  Padre Nuestro, 10 Ave o Maria, Gloria al Padre.   Jesús, perdona nuestras culpas…

LETANÍAS LAURETANE

Señor, piedad. Cristo, piedad. Señor, piedad. Cristo, escúchenos. Cristo, atiéndanos. Padre del cielo, que eres Dios,  tienes piedad de nosotros.  Hijo, Redentor del mundo, que eres Dios,  tienes piedad de nosotros Espíritu Santo, que eres Dios,  tienes piedad de nosotros Santa Trinidad, único Dios,  tienes piedad de nosotros Santa Maria,  ruega por nosotros.  Santa Madre de Dios,  ruega por nosotros Santa Virgo de las vírgenes,  ruega por nosotros a Madre de Cristo,  ruega por nosotros a Madre de la Iglesia,  ruega por nosotros a Madre de la divina gracia,  ruega por nosotros a Madre refina,  ruega por nosotros a Madre casta, siempre  ruega por nosotros a Madre virgen,  ruega por nosotros a Madre inmaculada,  ruega por nosotros a Madre digna de amor,  ruega por nosotros a Madre admirable,  ruega por nosotros a Madre del buen consejo,  ruega por nosotros a Madre del Creador,  ruega por nosotros a Madre del Salvador,  ruega por nosotros a Madre de misericordia,  ruega por nosotros Virgo prudente,  ruega por nosotros Virgo se digna de honor,  ruega por nosotros Virgo se digna de alabanza,  ruega por nosotros Virgo potente,  ruega por nosotros Virgo clemente,  ruega por nosotros Virgo fiel,  ruega por nosotros me Reflejo santidad divina,  ruega por nosotros Sede de la Sabiduría,  ruega por nosotros Causa nuestro regocijo,  ruega por nosotros Templo del Espíritu Santo,  ruega por nosotros Tabernáculo de la eterna gloria,  ruega por nosotros Vive todo le consagrado a Dios,  ruega por nosotros a Rosa mística,  ruega por nosotros Torre de Davide,  ruega por nosotros Torre de marfil,  ruega por nosotros Casa de oro,  ruega por nosotros Arca de la alianza,  ruega por nosotros Lleva cielo,  ruega por nosotros Estrella mañana,  ruega por nosotros Salud de los pacientes,  ruega por nosotros me Amparo pecadores,  ruega por nosotros a Consoladora de los afligidos,  ruega por nosotros Ayudo cristianos,  ruega por nosotros a Regina de los ángeles,  ruega por nosotros a Regina de los Patriarcas,  ruega por nosotros a Regina de los Profetas,  ruega por nosotros a Regina de los Apóstoles,  ruega por nosotros a Regina de los Mártires,  ruega por nosotros a Regina de los verdaderos cristianos,  ruega por nosotros a Regina de los Virgo,  ruega por nosotros a Regina de todos los San,  ruega por nosotros a Regina concebida sin pecado original,  ruega por nosotros a Regina asumida en cielo,  ruega por nosotros a Regina del santo Rosario,  ruega por nosotros a Regina de la Paz,  ruega por nosotros a Cordero de Dios que sacas los pecados del mundo,  perdónanos, o Señor.  Cordero de Dios que sacas los pecados del mundo,  escúchanos, o Señor.  Cordero de Dios que sacas los pecados del mundo,  tienes piedad de nosotros.  Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Y seremos dignos de las promesas de Cristo. Rogamos:  Les concedes a tus fieles, nuestro Señor Dios, de siempre gozar la salud del cuerpo y el espíritu, y por la gloriosa intercesión de Maria santa, siempre virgen, salve nos das malos qué hora nos entristecen y nos conduces a la alegría sin fin. Por Cristo nuestro Dios. Amén.

 

Las promesas hechas por la Beata Virgo Maria al Beato Dogo de Usted Roncas por quien recita el San Rosario.

1.  Quien me servirá constantemente recitando mi Rosario, recibirá alguna gracia especial.  2.  A todos los que devotamente recitarán mi Rosario prometo mi especial protección y grandes gracias.  3.  El Rosario será un arma potente contra el infierno, destruirá los vicios, disipará el pecado y derribará las herejías.  4.  El Rosario hará reflorecer la virtud y las obras santas, hará conseguir a las almas copiosas misericordias de Dios, y tirará los corazones de los hombres del amor vano del mundo al amor de Dios, y los levantará al deseo de las cosas eternas. ¡Cuántas almas se salvarán con este medio!  5.  El alma que se entrega con el Rosario a mí no perecerá.  6.  Quienquiera representación devotamente el San Rosario con la consideración de sus Sagrados Misterios, no será oprimido por desgracias, no será castigado por la justicia de Dios, no perecerá de muerte repentina: pero se convertirá si pecador, y se mantendrá en gracia si justo, y será hecho digno de la vida eterna.  7.  Los verdaderos devoto de mi Rosario no morirán sin los Santos Sacramentos.  8.  Quiero que los que recitan mi Rosario en vida y en muerte tengan la plenitud de las gracias, y en vida y en muerte sean admitidos a participar en los méritos de los Beatos del Paraíso.  9.  Yo cada día libre del Purgatorio las almas devotas a mi Rosario.  10.  Los verdaderos hijos de mi Rosario gozarán gran gloria en cielo.  11.  Todo lo que preguntarás por mi Rosario impetrarás.  12.  Los que propagan mi Rosario serán de mí socorrido en cada su necesidad.  13.  Yo he conseguido de mi Hijo Divino, que todos los miembros de la Cofradía del Rosario puedan tener como ellos cofrades toda la corte celeste en vida y en muerte.  14.  Los que recitan mi Rosario son mis hijos y hermanos a Jesús Cristo mi unigénito.  15.  La devoción a mi Rosario es una gran señal de predestinación.

 

LA GRAN PROMESA DEL CORAZÓN INMACULADO DE MARIA: LOS PRIMEROS CINCO SÁBADOS.

La Virgen apareciéndole a Fatima el 13 de junio de 1917, además, le dijo a Lucia:  “Jesús ' quiere servirse de ti para hacerme conocer y querer. Él quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado.” Luego, en aquella aparición, hizo verles a los tres adivinos su Corazón coronado de espinas: ¡el Corazón Inmaculado de la Mamá amargado por los pecados de los hijos y por su damnación eterna! Lucia cuenta:  El 10 de diciembre de 1925 me apareció en habitación el Virgo Santo y a su cadera un Niño, como suspendido sobre una nube. La Virgen le tuvo la mano sobre los hombros y, al mismo tiempo, en la otra mano sujetó un Corazón cercado de espinas. En aquel entonces el Niño dijo:  “Tienes compasión del Corazón de Tu Madre Santa envuelta en las espinas que los hombres ingratos le clavan continuamente, mientras no hay quién haga actos de reparación para arrancarsela.”  Y padecido el Virgo Santo añadió:  “Mira, mi hija, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos infligen continuamente con blasfemias e ingratitudes. Consuélame al menos ti y da a conocer éste: A todos los que por cinco meses, al primer sábado, se confesarán, se comulgarán, recitarán el Rosario y me harán compañía por quince minutos meditando los Misterios, con la intención de ofrecerme reparaciones, prometo de asistirlos en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias a la salvación.”  Para conseguir la promesa del Corazón de Maria solicitan las siguientes  condiciones: 1 confesión, hecha dentro de los ocho días anteriores, con la intención de arreglar las ofendidas raleas al Corazón Inmaculado de Maria. Si uno en la confesión se olvida de hacer tal intención, puede formularla en la confesión siguiente. 2 comunión, ralea en gracia de Dios con la misma intención de la confesión. 3 La Comunión tiene que ser hecha en el primero sábado del mes. 4 La Confesión y la Comunión tienen que repetirse por cinco meses consecutivos, sin interrupción, se tiene que de otro modo recomenzar otra vez. 5 recitar la corona del Rosario, al menos la tercera parte, con la misma intención de la confesión. 6 meditación, por un cuarto de ahora hacer compañía al SS.ma Virgo meditando sobre los misterios del Rosario.   Un confesor de Lucia las iglesias el por qué del número cinco. Se lo preguntó a Jesús, el que le contestó:  “Se trata de arreglar las cinco ofensas directas al Corazón Inmaculado de Maria.” 1 Usted blasfemias contra su Inmaculada Concepción. 2 contra su Virginidad. 3 contra su Maternidad divina y el rechazo de reconocerla como Madre de los hombres.  4 la obra de los que públicamente infunden en el corazón de los pequeños la indiferencia, el desprecio y hasta el odio contra esta Madre Inmaculada. 5 la obra de los que la ofenden directamente en sus imágenes sagradas.